Os dejo un texto publicado en EL PAIS SEMANAL el Domingo 13 de Agosto por la periodista y escritora ROSA MONTERO y que ha abierto un debate que necesitaba ser iniciado hace tiempo.
Rosa Montero
Que cada cual saque sus propias conclusiones, aunque yo,para sacar las mías me temo que necesito más información proveniente de "la otra parte":
Durante muchos años he ido posponiendo en mis artículos un tema verdaderamente lastimoso: las malas prácticas médicas que se aplican en España, de manera casi generalizada, a la hora del parto. A lo largo de este tiempo decenas de mujeres me han contado diversas situaciones indignantes que han tenido que soportar para dar a luz. Supongo que, como yo no tengo hijos, he estado esperando a que otra escritora que sí hubiera pasado por ello contara lo que ocurre con el añadido de su testimonio personal. Hace un par de años, Lucía Etxebarría me explicaba exasperada lo que había sufrido cuando nació su niña, y se prometía escribir algo al respecto. Pero creo que todavía no lo ha hecho.
Y resulta que acabo de recibir un libro luminoso y formidable sobre el tema. Se titula La revolución del nacimiento, está escrito por Isabel Fernández del Castillo y acaba de ser publicado por Granica. Todo lo que cuenta el libro es de una sensatez apabullante; y aún así, Isabel, a quien sólo conozco a través de un par de cartas por e-mail, me comenta la resistencia de los medios a tratar este tema y de qué manera el peso del poder obstétrico dificulta que salgan a la luz opiniones distintas.
En las opiniones distintas de Isabel, que en el libro aparecen bien desarrolladas y documentadas, resuenan todas las quejas, todos los gritos y todas las lágrimas de las muchas mujeres que, como digo, me han ido contando durante todos estos años su triste historia. Porque el problema, como bien señala Fernández del Castillo, es que aquí la mayoría de las veces se utiliza un sistema erróneo. Resumo las ideas del libro: el parto, como es obvio, es un acontecimiento involuntario dirigido por la parte más primitiva de nuestro cerebro. De manera que no puedes ayudar a que se produzca (de la misma manera que no puedes ayudar a que alguien se duerma), sino que lo único que puedes hacer es crear las condiciones idóneas para que suceda.
Sin embargo en España, y en Latinoamérica, continúa imperando una visión del parto patológica, intervencionista y jerárquica. A la parturienta se la considera una enferma (y no lo es); y además una enferma privada de derechos que en otras especialidades médicas sí se pueden ejercer. Lo necesite o no, sobre la parturienta a menudo se aplican rutinas desaconsejadas por la Organización Mundial de la Salud. Por ejemplo, la episiotomía (el corte vaginal) o el goteo (que acelera el parto y provoca mayores sufrimientos en la madre y el niño), sin información de las consecuencias de las mismas y de que existen otras alternativas.
Pero prefiero contarlo en positivo, desde el otro lado, porque se puede dar a luz de otra manera y porque el parto no tiene por qué conllevar el trauma, la pesadilla y la sensación de maltrato que a menudo se experimenta en España (aquí también hay médicos sensatos, pero son los menos y no están demasiado bien vistos por el entramado oficial médico). Y es que en Europa (es decir, en la UE), dar a luz es algo muy distinto.
De nuevo sigo el libro de Fernández del Castillo: en otros países, la mujer no tiene que parir en la atmósfera fría y quirúrgica de los paritorios españoles, sino que lo hace en la intimidad de su habitación. En Europa no se rasura, no se pone enema ni se rompe la bolsa, y se procuran realizar los menos tactos posibles. No existe ese arcaico instrumento de tortura llamado potro obstétrico, y mientras dura la dilatación las madres pueden moverse a su gusto y hacer uso de medios naturales para paliar el dolor: darse un baño, recibir un masaje, sentarse en grandes pelotas de goma. Además pueden adoptar la postura que les sea más cómoda para parir: en el taburete obstétrico, en cuclillas, a cuatro patas… Y desde luego, y salvo que sea imprescindible, no se les pone ese terrible goteo acelerador que aquí reciben casi todas y que tan cómodo es para médicos y enfermeras, que así ajustan la hora del nacimiento para cuando les conviene. El parto está dirigido naturalmente por la hormona oxitocina, cuya secreción se bloquea con la adrenalina. El enorme estrés con que se hace parir a las mujeres en España dispara la adrenalina, comenzando así un círculo vicioso que aumenta la necesidad de recurrir a la cesárea y los fórceps, y desde luego a la epidural, una supuesta conquista femenina que a menudo tan sólo sirve para paliar el desastre de dolor y trauma que han creado con un sistema obstétrico obsoleto.


HOLA, soy la de ayer.
Te cuento mi experiencia, que obviamente és unica - personal - intransferible.
Yo salía de cuentas el dia 3, contracciones cero patatero y estaba absolutamente convencida de que iba de cabeza a una cesárea por falta de parto natural
El dia 5 pierdo el llamado tapón mucoso, voy de urgencias porque era como a las 3 de la mañana y a las 7 todavía sangraba un poco. Bueno, bronca de qué haces aquí, estas super verde, no sabes lo que es el tapón, etc.
Ecografia al canto y nada, tranquila para casita... que fui a trabajar xq estaba bien.
La noche del 5 al 6 contracciones hasta aprox las 6 de la mañana, entonces NADA... total que yo pasaba de ir al hospital para recibir otra bronca.
Mi marido no me dejó ir a trabajar, pero en todo el día no pasó nada, y eso que me dediqué a pasar aspiradoras y fregar los azulejos del baño y la cocina, a ver si bajaba el alien (osea, el bebé), pero nada.
A eso de la medianoche, vuelta a empezar... contracciones hasta las 6 de la mañana, pero ya el dia 7 mi marido dijo que ibamos al hospital, que otra nochecita sin dormir no la soportaba (ja, ja, jaaa, cuando la fiera estuvo en casa nos tiramos un año sin dormir...)
Total que llegamos, etc. has roto aguas, cómo no has venido antes, bla, bla, no estas de parto pero bueno, te quedas
Llegar a la habitación, a esperar contracciones y quedarnos fritos los dos hasta las 10.30h, que suben a preguntar y eso, contracciones nada
Me bajan a dilatacion y me ponen la oxitocina, parece que dilataba, pero no tenia contracciones, o por lo menos no eran dolorosas para mi (?!?!?)
Yo pedí la epidural y todo fue como una seda, en quirofano media hora, y lo dije cuando me estaban cosiendo y lo repetiré mil veces : podría parir cada dia, fue mucho peor el embarazo.
Con esto quiero decir que a lo mejor sin el gotero, tendría que haber ido a cesárea, xq no tenia contracciones, bueno eso no lo sabremos nunca, pero vaya, la expresión de más largo que un parto tiene su sentido.
Yo estoy a favor de que aceleren el momento lo que se pueda. Por supuesto se debe consultar a la madre y que la opción la tenga ella. En este sentido soy bastante radical, el padre no pinta nada, solo alucina todo el rato, eso de que siente tu dolor etc. no va conmigo.
Bueno, como dije, es mi experiencia. Cada mujer y cada embarazo y cada parto es único y diferente.
Besos
Hola Teresa,
ante todo, disculpa la tardanza en contestar.
Mi jefa ha leído tu comentario y dice que está totalmente de acuerdo contigo. En cuanto a mí, también creo que son palabras muy sensatas, que es una experiencia que difícilmente podré sentir físicamente, (a no ser que tenga un cólico de riñón que dicen que se le parece, aunque yo creo que ni aún así) pero me esforzaré al menos por estar cerca por si ella, en medio del parto decide tomar represalias. :)
Podrías dejarte caer más por aquí, eh? Cuentas las cosas con un gran sentido del humor. Invitada quedas.
Saludos!
Ya me voy pasando, y si veo algo que comentar, pues eso.
A mí es que el embarazo me queda ya lejos... mi nena tiene 5 años.
La verdad es que llevamos como 2 buscando hermanit@ y no hay manera, pero por fin el mes que viene mi gine se ha autoconvencido para hacerme una AI. (lo que ha costado, el señor no le entraba en la cabeza que no me quedara...)
Ya os mantendré informad@s.
besitos
Hola chicos,
MI experiencia (por partida doble) es bt diferente a la tuya.
La primera vez, empecé a notar dolores en los riñones a las 24:00 h (estaba de 35 semanas), no notaba ninguna molestia en la tripa ni había roto aguas, así que me fui al sofá para no molestar a mi marido.
Tras 6 horas de dolores decidí que por que no ir a urgencias (pensando en que era ciática) y para allí que nos fuimos mingo y menga.
Mi error fue entrar por urgencias en vez de "por la puerta grande". Me atendió un médico que todavía tenía la marca de la almohada (eran las 6: am) en la cara y SIN MIRARME, NI PONERME UN MONITOR, NI AVISAR A LA MATRONA me dijo que la cadera se me estaba acoplando al niño y que me fuera para casa (¿no es flipante la explicación?)
Así lo hicimos, mi marido se fue a trabajar y yo al piso.
Pasé 3 horas más paseandome por la casa y agarrandome al canto de la mesa cada vez que venía un dolor (que ahora se que se llaman contracciones) pero como buena mujer me resistía a quejarme o volver a molestar al doctor.
A las 9 el dolor era tan insoportable que lloraba cada vez que venía, imaginaos un martillazo en la base de la espalda y un dolor que bajaba hasta las rodillas.
Llamé a mi marido para que me llevara a la ginecóloga pq ya no podía caminar por mi propio pie. Le iba repitiendo a Joan (mi bebe) que todo iba a ir bien, y que mamá solo tenía una ciática (anda que confundir un parto con una ciática, estas primerizas....)
A las 10 entré en la consulta de la ginecologa, que solo necesitó que me abriese de piernas para saber que estaba totalmente dilatada y que la cabeza de Joan ya asomaba.
Se subió al coche con nosotros, cogió un maletín con el instrumental, sacó un pañuelo blanco por la ventanilla y nos fuimos para el Rey D Jaime sin respetar direcciones, ni semáforos ni na de na (vamos que más a lo Alfredo Landa no pude parir).
Habreis visto mil veces en las películas que les gritan a las parturientas: "empuja, empuja"; la ginecologa a la que raptamos no hacía más que decir :"sobre todo no se te ocurra empujar que lo sueltas en el coche".
Ni bata verde, ni goteo ni na, en cuanto llegamos me tumbé en el"potro", me rompieron la bolsa, empuje 3 veces y Joan estaba en mis brazos. (10:45)
Eso sí me dió tiempo a pedir la epidural y todos se rieron,:"mujer, tarda 30 min en hacer efecto y tú vas a tardar menos en parir". TENIAN RAZON.
El segundo fue un parto express, duro 2 h y 30 min.
A las 3:30 de la mañana noté un dolor en los riñones y pensé:" a ver si voy a estar de parto", pero como me había regalado mi maridín la nintendo ds lite con el juego brain storm (o como se llame) me resistía a dejarlo y no le avisé hasta una hora más tarde.
"Tranquilo, las contracciones son cada 15 min tienes tiempo de ducharte". LLamamos a mi cuñada a las 5: am para que viniera a cuidar a Joan y nos fuimos para el hospital (vivimos a 5 min en coche).
Cuando salimos de casa las contracciones eran cada 10 min, cuando llegamos al hospital cada 3 min.
Nos subieron a una habitación, llamaron a la matrona y cuando me exámino le entraron los nervios: estaba totalmente dilatada, la cabeza de la niña asomaba y el celador no aparecía por ningún lado para llevarnos a quirofano.
Pidió el instrumental para parir en la habitación pero llegó el celador y se nos llevó ascensor abajo.
Lo peor es lo de sp, no poder empujar cuando te mueres por hacerlo.
Todo el mundo se empeñó en que mi marido fuese a recepción a hacer el ingreso y yo le repetía que no se moviese de mi lado o no vería nacer a Laia.
Gracias a Dios me hizo caso y no se perdió el nacimiento de su niña. Si Joan fueron 3 empujones, Laia fueron dos (y porque llevaba vuelta de cordón y tuvieron que quitársela si no con un empujon hubiese bastado)
NI goteo, ni epidural, ni episotomía...
Doloroso sí pero muy rápido.
Los dos fueron prematuros y pesaron 2,400 kg, aunque están muy bien de salud.
Bss a todos
Como es lógico cada parto es diferente. Yo he tenido dos y puedo asegurar que prefiero un parto natural, sin inducir, acelerar, etc.., con todos los dolores naturales que por él se sienten, que un parto inducido/acelerado. Incluso me alegro de no haber tenido epidural.
Mi primer parto me lo provocaron porque no tenía líquido. No tenía ni idea de lo que era hasta que empezaron los dolores (8 horas de dolores fuertes). Está claro que si puede ser lo más natural del mundo mucho mejor, pero supongo que habrán momentos en que se tendrán que usar métodos externos para evitar malos mayores. Si hubiesen dejado que me pusiera de parto naturalmente hubiese habido riesgo de que el bebe sufriera.
En fin, el segundo parto (gemelar) totalmente natural, más rápido y mucho menos doloroso...
De todas formas, yo casi ni recuerdo el dolor, el rato malo... Lo que más recuerdo y me emociona es el momento en que me pusieron a mis "gamberras" preciosidades encima de la barriga, cuerpo con cuerpo y les di mi primer besito físicamente. Se te olvida completamente el trato del personal y todo lo demás.
Por mi parte no me puedo quejar, porque me sentí totalmente arropada por las matronas y ginecologas que me atendieron en ambos partos ¿Que lo hicieran correctamente? ¿Que no hubiesen tenido que probocar el parto?¿Que no me hubiesen tenido que hacer la epistomia? No lo se, no soy médico, pero puedo asegurar que no me sentí en ningún momento que las cosas no se estuvieran haciendo como tocaban y creo que eso es lo que importa a la hora de dar a luz, porque la tranquilidad en esos momentos de estar en manos expertas y que saben lo que hacen y que te lo sepan transmitir hace muchísimo.
Para las que van a ser mamás, no tengáis miedo a ese momento, porque se pasa y el resultado es maravilloso.
Besos a todos